domingo, 14 de noviembre de 2010

Héctor de Troya


Introducción:
Héctor es uno de los grandes héroes de la guerra de Troya, que narra Homero en la Ilíada. Era el primogénito de los reyes de Troya, Príamo y Hécuba, ya ancianos; era por tanto, aquel sobre quien cargaba el mayor peso en la defensa de la ciudad. Su hermano Paris (al que llamaban Alejandro) fue el causante de la guerra de diez años que acabaría con la ciudad.
Resulta que habiendo ido a Esparta a negociar con el rey Menelao, sedujo a su bellísima esposa Elena y se la llevó para Troya. Acudió Menelao a Príamo a reclamar a su esposa, y habiéndose puesto el rey de parte de su hijo Paris, Menelao le declaró la guerra. Tenía éste como aliados a Aquiles, el gran rival de Héctor, el astuto Ulises y el valiente Patroclo. Éstos fueron los rivales contra los que mostró Héctor su extraordinario valor.
Fue precisamente al dar muerte Héctor a Patroclo en singular combate, cuando entró en la guerra el otro gran héroe, Aquiles el de los pies ligeros. Al ver que entraba en combate el más valiente de los guerreros, todos los troyanos se refugiaron dentro de las murallas, pero Héctor quiso quedarse fuera a desafiarle. Sus ancianos padres le suplicaron que entrase en la ciudad; pero Héctor se mantuvo firme en su determinación y esperó el ataque de Aquiles. Pero al ver en su rostro y al oír de su boca la ira que le había producido la muerte de su amigo Patroclo, Aquiles tuvo miedo y emprendió una veloz carrera alrededor de las murallas de la ciudad. Tres vueltas dieron perseguidor y perseguido, hasta que finalmente fue alcanzado Héctor por la lanza de Aquiles. Pero no se calmó con ello la ira del héroe aqueo, sino que ató el cadáver a su carro y lo llevó a rastras alrededor de las murallas. Tuvo que abrazarse Príamo a los pies del matador de su hijo. Se conmovió Aquiles ante las súplicas del anciano y le entregó el cuerpo de Héctor para que celebrase los solemnísimos ritos funerarios.

Héctor es una de las más soberbias creaciones de Homero (su contrapunto es la figura de su esposa Andrómaca). Era el baluarte y la defensa de Troya (quizás ésta es la clave de su nombre); alma grande, valerosa, y esforzada; de cuerpo bien formado y arrogante, el propio Aquiles tembló al acercarse a él. A pesar de tener Héctor el presentimiento de la ruina de su patria, perseveró en su heroica actitud, prefiriendo la muerte a la esclavitud y a la vergüenza.


Héctor y Áyax:
Héctor y Paris atraviesan las puertas y reagrupan a los troyanos, provocando estragos entre los griegos. Al comunicarle su hermano Heleno (con dotes adivinatorias) que no era su destino morir todavía, Héctor desafía a cualquiera de los griegos a un combate singular. Al principio, los aqueos se muestran reticentes, pero tras ser reprendidos por Néstor, nueve griegos se ofrecen y sortean quién de entre ellos se enfrentará al troyano. Áyax Telamón es elegido y lucha con Héctor durante todo el día, siendo ambos incapaces de obtener la victoria. Al terminar el duelo, cada rival expresa su admiración por el valor y la habilidad del contrincante. Héctor regala su espada a Áyax (que acabaría usándola para suicidarse), y éste hace lo propio con su cinto. Ambos bandos pactan una tregua para enterrar a los muertos. Esta tregua es aprovechada por los griegos para construir una muralla y abrir un foso alrededor de las naves.

Héctor y Ayax intercambian armas


Héctor y Patroclo
Ante la peligrosa ofensiva troyana, las esperanzas griegas se reducen a que Aquiles retorne a la lucha. Sin embargo, el héroe griego se mantiene renuente a pesar de las súplicas de sus aliados, por lo que su amigo Patroclo decide vestirse con la armadura de Aquiles y ponerse al mando de los mirmidones. Durante la lucha, Patroclo es herido por Euforbo y muerto por Héctor.
Héctor toma la armadura de Aquiles y ordena la retirada del combate, evitando combatir contra Áyax por el cuerpo de Patroclo. Al enterarse de la muerte de Patroclo, Aquiles clama venganza y acepta volver a la lucha.

Héctor mata a Patroclo (cuidado! :El video esta en italiano y parece ser una parodia de la escena por lo tanto no hacer caso al audio)



Derrota y muerte

Durante la noche, los troyanos se reúnen en junta. Polidamante, amigo y lugarteniente de Héctor, aconseja volver a la ciudad para protegerse de la ira y la embestida de Aquiles. Sin embargo, Héctor desoye el consejo, ordena mantenerse en el campamento y se muestra decidido a enfrentarse a Aquiles:

Mañana, al apuntar la aurora, vestiremos la armadura y suscitaremos un reñido combate junto a las cóncavas naves. Y si verdaderamente el divino Aquileo se propone salir del campamento, le pesará tanto más, cuanto más se arriesgue, porque me propongo no huir de él, sino afrontarle en la batalla horrísona; y alcanzará una gran victoria, o seré yo quien la consiga. Que Ares es a todos común y suele causar la muerte del que matar deseaba.

Al día siguiente, Aquiles y los griegos avanzan empujando a los troyanos hacia la ciudad. Héctor se asusta y se mezcla entre las tropas por consejo del dios Apolo. Pero tras dar muerte Aquiles a Polidoro, hermano de Héctor, éste deja de esconderse y acude al enfrentamiento. Nuevamente, Apolo ayuda a Héctor, retirándolo del combate.
En la retirada a la ciudad de las tropas troyanas, Héctor queda fuera de las puertas y es perseguido por Aquiles. Dan tres vueltas a las murallas hasta que Atenea, en la forma de Deífobo, incita a Héctor a plantar cara a Aquiles.
Héctor pide a Aquiles que se honre el cadáver del perdedor, pero el griego rechaza cualquier trato. Finalmente Aquiles mata a Héctor, clavándole la lanza en la base del cuello, el único lugar desprotegido por su armadura.


Enfrentamiento de Héctor y Aquiles en la pelicula Troya de Hollywood.


Aquiles arrastrando a Héctor


El cadáver de Héctor
Una vez muerto, el cuerpo de Héctor es lacerado por los aqueos, y posteriormente atado por los tobillos al carro de Aquiles, que lo arrastra extramuros. Durante varios días, el cuerpo permanece expuesto al sol y los animales, pero el Dios Apolo protege el cuerpo del héroe de estos maltratos y lo conserva impoluto. Finalmente, el rey Príamo, con la ayuda de Hermes, se aventura hasta la tienda de Aquiles y le suplica por la devolución. Aquiles se apiada y, a cambio de un rescate, entrega el cadáver de Héctor a su padre, que ya en Troya realiza sus funerales.


Regreso del cuerpo de Héctor a Troya













FRANCISCO QUINTIANA