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jueves, 25 de octubre de 2012

Rimas sáficas-Lía Segade




Me acerco y me pongo detrás de ti
te estrecho entre mis brazo a la vez que
tú dices que lo único que quieres,
es sin duda a mí.

Quiero sentirte cada vez más cerca
y todo se calma con tu presencia.
Me pregunto cómo puedo estar sin ti y
no hay respuesta.



jueves, 18 de octubre de 2012

Monólogo dramático. El Minotauro. Xiana Méndez.

Minotauro y Ariadna
El Minotauro es una criataura con cuerpo de hombre y cabeza de toro hijo de una relación entre Pasifae (esposa del rey Minos) y un toro blanco. Según el mito, el héroe Teseo conseguirá entrar en el laberinto en el que encierran a la bestia ayudado por Ariadna, una de las hijas del rey Minos. Así Teseo liberará al pueblo de Atenas de la obligación de enviarle siete jóvenes y siete doncellas para alimentar a la criatura. Ya de regreso en Atenas, Teseo abandonará a Ariadna en la isla de Naxos porque se enamora de Fedra (hermana de Ariadna) y a su vez, ésta se enamorará de Hipólito, su hijastro, y se suicida al no conseguir su amor.


Mi monólogo está inspirado en el cuento de Borges titulado La casa de Asterión, nombre que le da Borges al Minotauro.  Minotauro, encerrado en el laberinto, habla con el rey Minos.





“Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión”

Señor, fue su egoísmo quien causó su desgracia,
desgracia que es también mía, rey Minos.
Estoy atado a esta casa sin cadenas, sin puertas
ni ventanas (solo cielo), llena de quietud y soledad.
Y estoy atado también, señor, a mi instinto
y a mi nombre, Asterión. Me consuela saber
que tengo algo de hombre, pues es propio de él
olvidar perdonar, no al resto, sino a su propio ser.
Señor, sufro el horror de estar condenado
a esta vida, si es vida, de asesino.
Sabiendo que soy conocido
por mi condición de animal y no de hijo de reina.
Con mis manos humanas apenas puedo
desgarrarme los ojos para no ver el
monstruo en el que me habéis convertido.
Ellos solo ven otros ojos que gritan despavoridos
segundos antes de ser asesinados.
Los míos, sin embargo, lloran en silencio
mientras devoro con rabia los suyos.
Podría hacer correr mi sangre bastarda
mas sabe que los dioses castigan al suicida,
reservándole para él la eterna soledad.
¿Por qué no me matasteis antes
de convertirme en un monstruo?
Minotauro de Picasso.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Haikús de Mariña Prieto

                                                     Manías
No me toques la nariz,
que la arrugo,
de tanto que la besas.


Ven
Acércate a mi cara
y  pestañea,
quiero de esas cosquillas.






Irreal
Me tocas cada día
como dando fe
de mi existencia humana. 

El baile
Quítate las esposas,
baila con ella,
yo prefiero en tus sábanas

¡Cállate!
Y escupir lo que somos:
¡Desnúdate ya!
Me pones de los nervios.



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Haikus escritos por Carmen Lens




1
La vida es dulce y vacía
para que los dos
vivamos juntos.


2
Si el diablo se ríe
nos damos
todos por aludidos.

3
Las olas se rompen,
y el cielo
no es infinito.

4
Un buen mentiroso
conoce la cortesía
mejor que nadie.

5
Un gran cúmulo 
de sueños
   es el mundo.

6
Siempre vamos andando
pero nadie sabe
donde meterse.

7
Escoger caminos es la vida,
abrir nuevas puertas
es vivir.


8
Las cosas nunca cambian,
y el dolor
es siempre profundo.

9
Creemos estar ciegos
con nuestras vendas
transparentes.


10
En extrañas circunstancias
miro al cielo
y me río.


11
En un atasco
de emociones.
Llegamos tarde.


12
Se burla de nosotros
la última espina
de la última rosa.

13
Un viejo egoísta
quiso quemar el mundo
y ardió su alma.


14
Hoy me voy
y tus sueños
 vienen conmigo.

15

Los hombres no lloran,
solo se impacientan
y piensan en la lluvia.

16
Dentro del universo
poco nos diferenciamos
de las hormigas.


( No todos siguen la métrica fijada; pero no importa)

Poesía sáfica, por Marta Areal .


Las estrofas sáficas se componen de tres versos endecasílabos y un cuarto pentasílabo. Fue creada en el siglo VII a.C. por la poetisa griega Safo, quien instruía a jóvenes aristocráticas de la isla de Lesbos en poesía, música, danza, confección de coronas y colgantes de flores...

Fue este último dato el que me inspiró para acompañar mis composiciones con obras de Georgia O´Keeffe, pintora estadounidense pionera en el campo de las artes visuales. La sutileza del color, junto con las formas orgánicas y los contornos delicados, provocaron en los críticos de su época la visión de continuas alusiones sexuales en sus representaciones florales (aunque ella siempre las negó).



   #1 
   Son esos minúsculos lunares que
   salpican el contorno de tus pechos
   igual que abismos de perfección
   infranqueables.





#2
Fusión de cuerpos e innumerable
juego ente manos y labios que se
apoderan de la esencia de la
habitación.

Ahora el aire solo recuerda
levemente su olor original
y busca rendijas entres nosotros,
pero no puede,

porque una vez que cayó mi ropa
en el suelo, tú eres mi abrigo;
pues los complejos sucumbieron en la
sala contigua.

El amor ya marcó nuestra historia
en un colchón entre cuatro paredes.
Tus dedos reconocen cada parte
de este cuerpo.


viernes, 21 de octubre de 2011

Monólogo Dramático. Habla Casandra.Por Mariña Prieto.

Apolo amaba a Casandra pero, cuando ella no le correspondió, él la maldijo: su don se convertiría en una fuente continua de dolor y frustración. El don era predecir el futuro, pero la maldijo haciendo que nadie la creyera.


"En soledad, clavada de agonía,
  vivo mientras la voz clama y augura,
por carecer, para mi desventura,

de credibilidad mi profecía."

Vivo en mi soledad con su arte y agonía.
Escucho voces y llantos, suspiros y lamentos.
Aviso de peligros, aviso de los enemigos.
Pero “¡Oh Señor!” Por una loca me toman.

Oyen pero no escuchan, hablo pero no confían.
Vivo presa en esta casa, la casa de las rejas,
entre reja y reja una verdad enjaulada,
convertida en asquerosa verdad para tu oídos.

En palabra de la verdad puedo mentirte lo que quiera.
Un siempre para mis mentiras,
un jamás para mi boca.

Pero antes de que me vaya te diré mi secreto
Desvelaré su gran arte de retorcer lo que veo
Apolo cogió al vuelo las palabras en el viento
y se las quedo para él, sin dejarte escucharlas primero
Su capricho fue mi corazón ; el mío, liberarme de tus cadenas.

ORFEO Y EURÍDICE, monólogo dramático, Carmen Lens Tooming

Orfeo tenía el don de la música y se casó con Eurídice, una ninfa. Un día, Ariceo estaba persiguiendo a Eurídice para poseerla y ella pisó una serpiente la cual la mató. Orfeo estaba tan desconsolado y su música era tan triste que los dioses lo convencieron para que fuera al inframundo a buscar a su amada. Allí, su música conmovió a Hades y a su mujer que estos decidieron dejar que Euridíce se vaya con él. Solo pusieron una condición, durante todo el camino de regreso Orfeo no podría girarse para ver si Eurídice le seguía, pues tenía que confiar en la promesa del dios. Ya casi en la superficie Orfeo no pudo resistir y la miró, justo en ese momento ella se desvaneció.




Al mirar hacia atrás, la sombra pálida de Eurídice regresa a la muerte.
 
Orfeo, desde aquí, en donde estoy tan sola,
en un lugar mucho más allá del infinito,
pienso en ti y me parece que puedes oírme.
Deseo, y te suplico, con todas mis fuerzas,
que tu alma no se muera como he muerto yo,
que no se prolongue el llanto sin esperanza.
Amor, tanto tú como yo hemos aprendido
que mi destino puede más que nuestro amor.
Recuerda que el dolor se encoge con el tiempo
quedando solo la dulzura del pasado.
Cada vez que vuelvas a pensar en mi nombre
florecerá una blanca rosa en tu alma.
Si después de tanto, y tantas primaveras,
si aún entonces, mi cruel ausencia te duele
y se desdibuja tu sonrisa del rostro,
a pesar de que yo sufra por ti más que nunca,
tú solo piensa que mi herida ya se ha cerrado
para que mi indiferencia mate tu dolor.

jueves, 20 de octubre de 2011

Marta Areal en la piel de Dánae. Monólogo dramático.

 La ciudad de Argos estaba gobernada por dos hermanos, que se intercambiaban el trono cada cierto período de tiempo. A pesar de sus constantes discusiones, el pacto había dado resultado desde la muerte de su padre.

Todo esto dio un giro de 180º cuando Acrisio, frustado por la incapacidad de tener un hijo varón con su esposa Eurídice, y temiendo que las insinuaciones de  Preto hacia su joven y bella hija Dánae dieran fruto a un heredero, desterró a su hermano y se quedó con todo el reino.

Inmediatamente después, visitó un oráculo, que le predijo su incapacidad de tener hijos y, además, que moriría a manos de su nieto. A pesar de los esfuerzos de Acrisio, que horrorizado y furioso decidió encerrar a su hija en una torre, el destino ,que nunca pudo ser contrariado en la mitología griega,  se cumplió ; y ocurrió lo que el futuro les tenía preparado.


En el monólogo dramático que yo escribí, Dánae se dirige al dios Hades para que libere su alma de sufrimientos y culpa, cuando ésta ya no pertenezca al mundo de los vivos.


A vos me dirijo, rey divino del inframundo,
Dánae y la lluvia de oro, Durán
pues precisas saber que no fue lo peor caer
en las embaucadoras redes de mi tío Preto;
hermano de mi padre, enemigo también de éste.
Inventaron el uno y el otro el escudo,
pues era muy de menester salvaguardar su vida
desde que ya en el vientre de su honrada madre
la feroz rivalidad los marchitaba aprisa.
Pero mi dios, comprenderás, no fue culpa de ambos;
pues  nadie puede vencer contra la diosa del amor,
símbolo de la suprema belleza de mujer.
Así fue expulsado mi amado de su trono,
desterrado de sus tierras, olvidado por todos.

Dánae, Gutav Klimt
Al otro rey de Argos, querido progenitor,
un temor profundo le inundaba sus entrañas.
Queriendo un descendiente varón le presagiaron
la aborrecida muerte y a mí la condena.
En lo más alto de una dorada atalaya
unas lágrimas frescas eran mi cruel compañía
y mi sola forma de romper la contigüidad.
Así fue como tuvo Zeus, el dios de los dioses,
juez del mundo, que idear otra metamorfosis:
sol líquido. La lluvia de áureo metal
rozó mis dos muslos sin yo apenas percatarme.
Alma despierta, placer inmenso, éxtasis puro,
hizo brotar de mi abdomen una criatura.

Cumpliose así el funesto destino de Moira,
Dánae y su hijo Perseo, Waterhouse
pues, avanzado en edad mi querido Perseo,
falló con su lanzamiento de disco en Larisa
y concluyó con la existencia de su abuelo.


Escuche ,señor, rezos y cantos, oiga mi voz
cuidador de los muertos, más pasivo que malvado,
pues cuando mi espíritu descienda a su mundo
tendrá que dirigir mi alma a la redención.


Monólogo Dramático.Rocío Cobreros.

Penélope habla a su hijo Telémaco.

Penélope - Bouguereau, Adolphe-William.

«Telémaco, en verdad voy a subir al piso de arriba y acostarme en el lecho 
que tengo regado de lágrimas desde que Odiseo partió a Ilión con los Atridas. » Canto XVII. Odisea.

   Hijo mío ,escucha mis amargos lamentos:
Estos días de soledad me abruman
esta espera interminable de cada día
mirando hacia ese vacío que él dejó.
Yo ya no puedo soportarlo más ; hijo querido,
deseo que entiendas mis tormentos.

Sé que tuve un apuesto y valiente esposo 
que cada mañana alegraba mi rostro
y que mi corazón hacía palpitar
Sé también que un gran padre pudo ser
que todo cuanto supiera te lo hubiera mostrado.
Mas mi esperanza ya se agotó y
no albergo dentro de mi pecho
aquella  ilusión de volver a verlo,
porque sé que ya no regresará.
No regresará jamás.

Telémaco, te pido que logres entenderme.
 Hoy necesito volver a llenar mi alma de amor
y aunque siempre lo recordaré
su recuerdo no será suficiente para mí.
Asi que ,hijo mío , comprende que
necesito un nuevo esposo porque
quiero volver a ser feliz.

Rocío Cobreros Otero. 

miércoles, 5 de octubre de 2011

Un ejemplo de monólogo dramático

 
  Os propongo hacer un monólogo dramático desde el punto de vista de un héroe o heroína de la literatura griega. Traedlos a clase después de terminar la Ilíada ; en el aula les daréis la forma definitiva. ¡Ánimo! Por favor, NO RIMÉIS. Escribid en verso, pero de manera casi prosaica.

  El monólogo dramático que puede serviros de referencia lo escribió Antonio Colinas, uno de los "poetas venecianos" de los Novísimos. Se titula Giacomo Casanova acepta el cargo de bibliotecario.

Después de leerlo comprobaréis que Colinas se pone  " en la piel " de Giacomo Casanova. Por supuesto, conoce al personaje: Casanova fue un intelectual  veneciano que vivió en el siglo XVIII, famoso por sus muchos viajes y sus muchas amantes. Ya viejo y algo cansado, regresa a Italia y acepta encargarse de la biblioteca del Duque de Bohemia; es en esa época cuando escribe sus Memorias y ( ¡lo que es el destino!) también se dedica a traducir la  Ilíada.

  Éste es el poema de Colinas:

Giacomo Casanova acepta el cargo de bibliotecario.


Escuchadme, Señor, tengo los miembros tristes.
Con la Revolución Francesa van muriendo
mis escasos amigos. Miradme, he recorrido
los países del mundo, las cárceles del mundo,
los lechos, los jardines, los mares, los conventos,
y he visto que no aceptan mi buena voluntad.
Fui abad entre los muros de Roma y era hermoso
ser soldado en las noches ardientes de Corfú.
A veces he sonado un poco el violín
y vos sabéis, Señor, cómo trema Venecia
con la música y arden las islas y las cúpulas.
Escuchadme, Señor, de Madrid a Moscú
he viajado en vano, me persiguen los lobos
del Santo Oficio, llevo un huracán de lenguas
detrás de mí, de lenguas venenosas.
Y yo sólo deseo salvar mi claridad,
sonreír a la luz de cada nuevo día,
mostrar mi firme horror a todo lo que muere.
Señor, aquí me quedo en vuestra biblioteca,
traduzco a Homero, escribo de mis días de entonces,
sueño con los serrallos azules de Estambul.
  
   Si os dais cuenta, el monólogo dramático es casi una carta en verso. Suele tener un destinatario poético. Ovidio en las Heroidas hizo algo parecido.

Este monólogo de Antonio Colinas no tiene rima, pero está escrito en versos blancos; casi todos son alejandrinos.

domingo, 23 de mayo de 2010

Cuento: Un segundo

Eran las 10 de la mañana de un sábado cuando Julián se levantó para ir a sus clases de tenis como todos los fines de semana; al acabar, se pasó el resto de la mañana estudiando filosofía, ya que iba a tener un examen muy pronto. Pasada la hora de comer, Julián fue a reunirse con el resto de su equipo de fútbol, el Ortoño F.C, para ir a jugar un partido de liga.
Todo era normal, como siempre. Mientras se cambiaban estaban escuchando música y charlando hasta que Brañas, el delegado del equipo, los mandó salir a calentar. Acabado el calentamiento el árbitro los llamó para pasar la revisión de fichas y Julián fue a firmar en el acta como capitán de su equipo.
El árbitro pitó el comienzo del partido, los dos equipos estaban muy igualados hasta que Nico, del Ortoño, enganchó una volea desde fuera del área que acabó en el fondo de la red. Así llegaron al descanso, pero una vez reanudado el encuentro el equipo contrario empató. Julián animaba al resto de compañeros, sin ser consciente de la mala suerte que tendría en los próximos minutos.
A los 10 minutos de la segunda parte Nico le mandó un pase en largo a Julián, él le ganó a la defensa en velocidad y se plantó ante el portero; los dos llegaban muy forzados al balón pero Pedro estuvo más rápido y consiguió picarla. De repente se escuchó un fuerte chasquido en todo el campo y un dolor le recorrió todo el cuerpo: el portero había llegado tarde al balón clavándole la bota en la pierna y como Julián iba en velocidad se avalanzó contra él sin querer. No sabía qué tenía, pero dolía como no lo había hecho nunca; no era un tirón como él pensaba, por suerte había un médico en el campo que nada más verlo supo lo que pasaba: le habían roto la pierna. Todo el mundo lo rodeó haciendo preguntas, mientras que en la cara de sus compañeros se veían rostros pálidos, algunos lloraban, otros no se lo creían.
Lo sacaron en un banco del campo pero el dolor seguía ahí, Julián no sabía si reír o llorar, nunca le había pasado nada parecido. Cuando llegó la ambulancia le pusieron la pierna estirada y el dolor cesó un poco, pero no podía mover ni brazos ni manos, ya que a causa de la hiperventilación se le habían quedado paralizados. Al salir del campo, Julián recibió la ovación de la gente entre lágrimas.
Una vez llegado al hospital le administraron calmantes y el dolor desapareció por completo, fue ahí cuando le empezaron a hacer pruebas. Había roto la tibia y dejado el peroné un poco tocado pero no era una fractura limpia, estaba astillada. Como el dolor estaba controlado y habían acabado con las pruebas, lo mandaron a preingresos hasta que quedara alguna habitación vacía. Mientras, recibió la visita del entrenador, el presidente y el delegado del equipo; a las que había que sumar la de unos padres de compañeros del equipo y su propio padre.
Se hizo de noche y no había rastro alguno de dolor, hasta que de repente notó una sensación extraña, que a cada minuto iba aumentando hasta hacerse insoportable. Los médicos pensaban que estaba exagerando y le daban calmantes, pero no funcionaban. Cada vez dolía más y más y nadie le hacía caso. Pasadas dos horas con ese dolor le hicieron una prueba y vieron que había desgarrado una arteria y se desangraba por dentro; rápidamente lo llevaron a comprobar en qué puntos había más presión de sangre clavándole agujas durante una hora, y una vez terminado lo llevaron a quirófano ya que había que operar de urgencia.
Julián se despertó en una camilla, tenía dolor, pero no era aquel dolor insoportable. En lo primero que se fijó fue en su pierna: la tenía toda vendada y un fijador externo clavado en ella. Cuando llegó el médico le preguntó qué le habían hecho, a lo que le contestó que le tuvieron que abrir toda la pierna para parar la hemorragia interna y alinear la tibia. También le comentó que sino llegan a intervenir de urgencia habría perdido el pie para siempre.
Ese mismo día lo trasladaron a una habitación en pediatría y todo estaba controlado, o al menos lo parecía. Vino un médico y le levantó las vendas para ver como estaba todo, cuando acabó lo cerró todo otra vez y se marchó, pero Julián empezó a notar un dolor en la pierna que antes no tenía.
Se despertó de madrugada con un dolor tremendo, pero no sólo en la pierna izquierda sino que ahora también en la otra. Llegó una oleada de médicos para ver qué pasaba: al levantarle el día anterior las vendas se le había infectado la pierna, y la infección ya estaba afectando a la otra pierna también. Era un dolor insoportable y nada de lo que le daban le hacía efecto, así que se lo llevaron de nuevo a quirófano. Cuando le abrieron otra vez se dieron cuenta de lo que pasaba: el fijador externo de su pierna se había soltado por dentro desgarrándole varias arterias y venas, a parte de destrozarle el hueso por completo.
Lo que no sabía Julián antes de ir a quirófano es que aquellos médicos serían las últimas personas a las que iba a ver, y el partido del sábado el último que jugaría. Julián no salió vivo de quirófano, murió desangrado. Su vida prácticamente había terminado en ese segundo en el que decidió meter la pierna para intentar meter gol, cada segundo de la vida de uno cuenta.



Julián

martes, 27 de abril de 2010

¿Poemas creacionistas?

Al amanecer el sol era violeta,
y cuando se tumbó en un campo de agua
una ardilla de dos cabezas
comió al tiburón
estaba
d
e
p
i
e .

Una lluvia de amapolas
amor
olas
caía en el blanco mar.

El volcán de hielo líquido
iluminaba el rostro
de un gnomo gigante.

El día se acabó y todo el paisaje
se convirtió en un mar de mariposas negras.


(Julián y Adrián.)


Las dunas de un fulgor azul marino
ciegan más que las verdes olas en llamas
las rojas llamas

que cortan la arena.

Dunas heridas
despiertan del letargo cambiando su color
imposible definirlo

Los pájaros que carecen de cuerpo
son sólo enormes alas magenta

Tienen el poder de entender la grandeza
del color
y la luz
de las airadas dunas.


(Borja y Sergio)




Cerca de esa montaña azul hay una puerta

dorada


El cielo es violeta
el sol verde
las nubes saben a chocolate
la hierba es rosa sobre el río


Peces de caramelo bailan y los niños tiene cabellos de arcoiris

Por la noche hasta la luna baila jotas y las estrellas cenan lentejas


Los pájaros vuelan al son de la muiñeira
los gatos ladran
los perros maúllan
y las vacas cenan postre de vainilla.

Los niños viven en las manzanas
Tienen ojos naranjas

la boca plateada

los cuerpos alargados

andan con las manos

saludan

con el pie
Llevan pendientes de azúcar y anillos de regaliz


Ellos visten pantalón corto
camisas bordadas con caramelos de limón
Ellas llevan camisas rojas
y faldas de purpurina

Esta noche hay fiesta

todos bailan
cuando pare la música

en sus camas de viento
soñarán
una fiesta sin

FIN.


(Inma Iglesias)


Pájaros gigantes desprenden plumas de colores
azules
rosas
y
naranjas
surcan cielos violetas de un paraíso divino,
que renace con la llegada del momento estelar.


Un duende verde, con su danza, da forma y orden
a los colores desplumados:
margaritas fucsias triangulares
hormigas azul turquesa ovaladas
y

extensos lagos de caramelo

Un hada amarilla dulce escupe sabores:
árboles de fresas
lunas de chocolates
y

nubes de algodón de azúcar.

Todos ellos forman una mágica creación

que termina con la llegada
de la brillante luna de cristal.

(Carla, Maite y Ana)

domingo, 25 de abril de 2010

Cuento. Alexandra Brenlla

Por amor a Nichu

Hacía tiempo que era consciente de que esa era la única solución. Casi sin darme cuenta la soportaba día tras día con una sonrisa en la cara, pues ya sabía que si no, lo acabaría pagando. Incluso creo que ella lo sospechaba de algún modo, pues no había otro motivo posible para que la aguantase con tan infinita paciencia. Y, por mucho que les cueste admitirlo, ustedes habrían hecho lo mismo.

Quien me conozca puede asegurar que siempre he sido buena persona y que con Noa siempre me porté bien. Nunca la juzgué, siempre traté de comprenderla con todas sus descabelladas ocurrencias y, a pesar de que nadie jamás lo entendió, terminé por cogerle cariño y estaba siempre a su lado cuando los demás la despreciaban. Pues, todos ustedes habrán apreciado a estas alturas, que Noa no resultaba nada agradable a la vista, pero yo nunca consideré correcto sentenciar a las personas solo por su físico, pero en este caso ojala fuese así, porque el resto de las cualidades de mi amiga eran todavía más molestas. Y cuando esto se lo sumas a su enorme ego, que le cerraba por completo los ojos, se consigue lo que pasaba con ella, que nadie la soportaba.

Pero esto no fue nunca un motivo de rechazo para mí, pues sentía total compasión por ella, a pesar de los gritos que recibía a diario debido a su horrible mal humor, incluso a pesar de los insultos; solo despertaban en mí pena e incluso ternura.

Lo que yo no pude soportar fue esa manía, que fue imposible sacarle de la cabeza, la de hacerse llamar Nichu. Cada vez que escuchaba ese nombre, cada vez que oía Nichu , yo sentía que me iba a estallar la cabeza, y ella lo sabía. Confío en que ustedes lo entiendan, ese maldito nombre era como el complemento perfecto que hacía de ella una bomba atómica para mi infinita paciencia.

Debo resaltar, entonces, que el error fue suyo; Noa sabía que la quería y que si le pedía que se olvidase de lo de Nichu era simplemente por su bien. Pero no me hizo caso, no sé si me quería poner a prueba o qué era lo que se le pasaba por la cabeza realmente.

Mi decisión fue instintiva, por completo, pues todos saben que yo no tengo maldad en el cuerpo para planear nada que pueda afectar a otras personas. Cuando aparecí en su casa ella se sorprendió, pues no era costumbre que yo le hiciese esas visitas, y he de confesar que yo también me sorprendí a mí misma, no tenía claras mis intenciones, así que me dejé llevar. Ese día me fui a cama antes de lo habitual, estaba realmente cansada.

Al día siguiente me desperté y los recuerdos vinieron a mí despacio. La verdad, me apenó darme cuenta de que no volvería a verla, pero yo no habría podido hacer nada más para evitarlo. Ella motivó aquello cuando me enseñó, con esa mirada llena de maldad, la pulsera que había comprado con su nombre, Nichu, grabado. Estábamos en la cocina y yo solo hice lo que el cuerpo me pedía. Le clavé el cuchillo fríamente, de otro modo no podría. Después de dejarla sangrar en el suelo me decidí a deshacerme del cadáver, pues no sería justo, y estarán todos de acuerdo, que se me culpase a mí por aquello que Noa prácticamente me obligó a hacer. Con una sierra corté todos sus miembros uno a uno, en unos trozos del tamaño más pequeño que pude. Cuando terminé , los metí en una bolsa y limpié los restos de sangre cuidadosamente. La bolsa simplemente la tiré en un contenedor de basura, pues recuerden que, ya en vida, entre Noa y un cerdo, la diferencia siempre fue mínima. Nadie distinguiría el cuerpo.

Cuento: Mi martirio

Mi martirio

Todos los días era lo mismo de siempre. Pensaréis que exagero, pero no; cuando os cuente qué pasó, me daréis la razón. Siempre la tengo.
Me casé con mi marido hace ya seis años, y llevamos viviendo juntos siete años y medio. Es una persona maravillosa, inteligente, soñadora... pero había ciertas cosas que últimamente no soportaba de él.
Estaba harta de repetirle siempre la misma canción , cada día: que si recoge lo que manchaste, baja la tapa, no mojes el suelo, no dejes la televisión encendida... Ya lo sé, son cosas insignificantes, pero no tenéis ni idea de lo que supone aguantarlo todos los dás de la semana, del mes, del año... No es culpa mía ser tan ordenada y limpia.
Yo se lo repetía, y repetía; pero siempre terminaba por hacer lo mismo. Ya estaba cansada de esa situación, de esa rutina insoportable. Y no podía hacer nada más, lo amaba demasiado como para dejarlo.
El 16 del mes pasado fue el día en que mi paciencia se agotó.
Ese día, al llegar mi marido a casa después de trabajar, tenía su comida favorita esperándole caliente ya en la mesa. Era la lasaña de carne que tanto le gustaba, y me había costado mucho hacerla, él sabía que no me gustaba cocinar. Entró, vino junto a mí, me dio el correspondiente beso de todos los días pero ni un que guapa estás hoy (me había puesto el vestido verde que me había regalado por nuestro segundo aniversario, le encantaba; por lo menos hasta ese momento). Cogió su plato y se fue al salón porque quería ver las noticias.
"¿Pero qué dice? Si él nunca las ve!"
Al terminar, dejó su plato en el fregadero y bajó hasta el garaje donde estaba trabajando con su moto. (No soportaba que dejara de hacer las cosas de casa para ir con esa máquina). Y así, sin más, sin darme las gracias, sin decir nada, se largó. Después de recoger y dejarlo todo en su sitio, indignada, me fuí hasta la cabaña que teníamos en el jardín de nuestra casa. Me pasé toda la tarde dando vueltas de un lado a otro, pensando. Lo tenía decidido. Todo iba a acabar esa noche.
A las 21:36 horas de la noche me estaba preparando para mi baño diario. Ese día quería que él estuviera conmigo. Lo llamé para que viniera.
Tras entrar en el cuarto de baño se fue quitando la ropa poco a poco; parecía divertido, pero no por mucho tiempo, os lo aseguro. Mientras él estaba de espaldas, yo cerré la puerta del baño con llave y saqué un cuchillo que había cogido de la cocina minutos antes y que había escondido bajo una toalla.
Fuí hacia él poco a poco, silenciosa. Me precipité con cuidado hacia su espalda totalmente desnuda para que no se volviera. Yo, tapando el cuchillo con mi cuerpo, le dí un beso en el cuello y le dije que le amaba. Él contestó lo mismo, pero ya era tarde...
Le fui dando la vuelta muy despacio. A medida que me iba viendo, crecía mi exitación al ver su cara de pánico observando mi cuerpo desnudo lleno de profundas heridas. Le fuí explicando, mientras me hacía más cortes muy lentamente, que cada uno de ellos era por cada vez que había dejado el plato en el fregadero, o la toalla encima de la cama... Él estaba en estado de shock, no se movía. Me gustaba ver cómo su cara llena de horror se volvía blanca, azul...
Ahora sabía lo que yo había aguantado durante esos años. Y no iba a aguantar más; ya no.


Ana Claudia

jueves, 22 de abril de 2010

Creación literaria. Vanguardias

Vamos a dar un salto desde el Realismo a las Vanguardias. Antes de nada, leed la Introducción a las Vanguardias que está en el blog.

Vais a escribir un poema futurista o un poema creacionista. Os vendrá bien leer antes la teoría del Futurismo y del Cubismo-Creacionismo.

Antes de empezar a escribir, os diré que en las Vanguardias, por primera vez se plantea el arte como JUEGO. El artista ya no se cree un genio rebelde y atormentado que escribe al dictado de la inspiración ( como en el Romanticismo), tampoco tiene afán de documentar o criticar la realidad que le rodea (como en el Realismo); el artista pretende CREAR y JUGAR: especialmente en algunas vanguardias como el futurismo y el creacionismo.
Así que, sacad al niño imaginativo, travieso y juguetón que lleváis dentro ...y pasadlo bien jugando con las imágenes (imaginación) que vengan a vuestra mente y con los sonidos de las palabras que vayáis escribiendo. Probablemente lo que escribáis sea una payasada sin sentido; pero eso, en gran medida, fue la vanguardia. No se os ocurra rimar: versos libres.

Si vas a componer un poema futurista:
- No puntúes, escribe versos sueltos.
- En vez de signos de puntuación, usa signos matemáticos o flechas.
- Emplea léxico relacionado con: velocidad, violencia, fuerza, guerra, instinto, máquinas, deporte, grandes ciudades, muchedumbres... (Prohibido :el amor, la ternura, el sufrimiento, el aburrimiento, el llanto y todo romanticismo; el futurismo es una vanguardia antirromántica).
- Los futuristas amaban el ruido ( no la música melódica ): estaría bien alguna onomatopeya inventada, fonemas sueltos que provoquen ruido en el poema. En el blog encontrarás poemas que sirven de ejemplo.
- El tono ha de ser lúdico, desenfadado y provocador.
- Escoge un objeto o situación que sirva de tema: una escena de noche en una gran ciudad, rascacielos, anuncios luminosos, tráfico...; una máquina en funcionamiento, el movimiento de un avión, un cohete espacial, una carrera de coches....lo que te guste más.

Si te atreves, escríbelo en forma de caligrama: como Girándula.


Ejemplo de poema futurista

¡Dios vehemente de una raza de acero,
automóvil ebrio de espacio,
que piafas de angustia, con el freno en los dientes estridentes!
¡Oh formidable monstruo japonés de ojos de fragua,
nutrido de llamas y aceites minerales,

hambriento de horizontes y presas siderales
tu corazón se expande en su taf-taf diabólico
y tus recios pneumáticos se hinchen para las danzas
que bailen por las blancas carreteras del mundo!
Suelto, por fin, tus bridas metálicas..,
¡Te lanzas con embriaguez el Infinito liberador!
Al estrépito del aullar de tu voz…
he aquí que el Sol poniente va Imitando
tu andar veloz, acelerando su palpitación
sanguinolento a ras del horizonte…
¡Míralo galopar al fondo de los bosques!...
¡Qué importa, hermoso Demonio!
A tu merced me encuentro… ¡Tómame
sobre la tierra ensordecido a pesar de todos sus ecos,
bajo el cielo que ciega a pesar de sus astros de oro,
camino exasperando mi fiebre y mi deseo,
con el puñal del frío en pleno rostro!
De vez en vez alzo mi cuerpo
para sentir en mi cuello, que tiembla
la presión de los brazos helados
y aterciopelados del viento.
¡Son tus brazos encantadores y lejanos que me atraen!
Este viento es tu aliento devorante,
¡insondable Infinito que me absorbes con gozo…
¡Ah! los negros molinos desmanganillados
parece de pronto
que, sobre sus aspas de tela emballenada
emprenden una loca carrera
como sobre unas piernas desmesurados…
He aquí que las Montañas se aprestan a lanzar
sobre mi fuga capas de frescor soñoliento…
¡Allá! ¡Allá! ¡mirad! ¡en ese recodo siniestro!... ¡
Oh Montañas, Rebaño monstruoso, Mammuths
que trotáis pesadamente, arqueando los lomos Inmensos,
ya desfilasteis… ya estáis ahogadas
en la madeja de las brumas!...
Y vagamente escucho
el estruendo rechinante producido en las carreteras
por vuestras Piernas colosales de las botas de siete leguas…
¡Montañas de las frescas capas de cielo!...
¡Bellos ríos que respiráis al claro de luna!...
¡Llanuras tenebrosas Yo os paso el gran galope
de este monstruo enloquecido… Estrellas, Estrellas mías,
¿oís sus pasos, el estrépito de sus ladridos
y el estertor sin fin de sus pulmones de cobre?
¡Acepto con Vosotras la opuesta,... Estrellas mías …
¡Más pronto!... ¡Todavía más pronto
¡Sin una tregua¡ ¡Sin ningún reposo
¡Soltad los frenos!... ¡Qué! ¿no podéis?...
¡Rompedlos!... ¡Pronto!
¡Que el pulso del motor centuplique su impulso!
iHurral ¡no más contacto con nuestra tierra inmunda !
¡Por fin me aparto de ella y vuelo serenamente
por la escintilante plenitud
de los Astros que tiemblan en su gran lecho azul!

( Canción del automóvil: MARINETTI)



Si decides hacer un poema creacionista:

- Parte de la idea de que eres un "pequeño dios"(el poeta es un pequeño dios, decía Huidobro) y que por tanto vas a CREAR un mundo nuevo, que empieza en el primer verso de tu poema.
- Usa la imaginación, en el sentido más pictórico de la palabra: como si escribieras un "cuadro".
- Si te acuerdas de los mundos mágicos que inventabas de niño ( los niños son poetas creacionistas) te será muy fácil escribir el poema; sólo tienes que describir un paisaje fantástico que no exista en la realidad. Por ejemplo: elefantes amarillos volando sobre un cielo violeta del que cae una lluvia de pétalos multicolores.
- Los poetas creacionistas emplean imágenes cósmicas: juegan con mares, islas, continentes, cielo, estrellas,viento... van de uno a otro polo, de norte a sur, del este al oeste...
- Usa verbos como jugar, soñar, inventar, bailar, cabalgar, volar, viajar, crear, saltar, rodar...
- No abuses de la primera persona, evítala si puedes. En cambio crea para tu pequeño universo seres que lo habiten: una bailarina, arlequines, jinetes, pájaros...

- Y, si no sabes cómo empezar, sitúate con la imaginación en un paisaje que te guste Por ejemplo, cerca del mar, con las olas batiendo, la espuma acariciando tu piel, la arena cálida y un cielo lleno de nubes. Y empieza, como un prestidigitador ( palabra usada por Manuel Antonio ) a cambiar los colores de la arena y del cielo, a imaginarte gigantes o duendes en las nubes, haz volar la espuma, pon a nadar al cielo...recrea un mundo nuevo.


Ejemplo de poema creacionista:

El pájaro de lujo ha mudado de estrella
Aparejad bajo la tempestad de las lágrimas
Vuestro ataúd a vela
Donde se aleja el instrumento del encanto

En las vegetaciones de los recuerdos
Las horas en torno de nosotros hacen sus viajes

Va rápido
Va rápido impulsado por los suspiros
El mar está cargado de naufragios
Y yo he alfombrado el mar para su paso

Así es el viaje primordial y sin pasaje
El viaje instructivo y secreto
En los corredores del viento

Las nubes se apartan para que él pueda pasar
Y las estrellas se encienden para mostrar el camino

Qué buscas en los bolsillos de tu chaqueta
Has perdido la llave

En medio de ese zumbido celeste
Vuelves a encontrar en todas partes tus horas envejecidas

El viento es negro y hay estalactitas en mi voz
Dime Guillermo
Has perdido la llave del infinito

Una estrella impaciente iba a decir que hace frío
La lluvia aguzada comienza a coser la noche

(Poema funerario: VICENTE HUIDOBRO)

martes, 20 de abril de 2010

Cuento. Coral Cebrián Garea

...¿PERO POR QUÉ AFIRMAN USTEDES QUE ESTOY LOCO

...oía todo lo que puede oirse en la tierra y en el cielo.Muchas cosas oí en el infierno ...
(E. A. Poe , El corazón delator)

Transcurría mi último año de carrera en medicina. Yo nunca me lo había planteado, pero estoy seguro de que cualquiera de vosotros habría hecho lo mismo. Todos los días de clase se sentaba a mi lado un joven muy inteligente y agradable. Algunos días hasta comíamos juntos, pero absolutamente en todas las clases mascaba produciendo un “scrabs” continuado. Mascaba con la boca abierta, mascaba ruidosamente y yo no lo podía soportar. Cuando decidía deshacerse de ese chicle, y creía que ya podría respirar tranquilo, sacaba un paquete aplastado y pegajoso del cual extraía otro chicle. En ocasiones hacía globos , los cuales explotaban ruidosamente, y se le quedaba pegada en la cara una telilla gomosa que se intentaba quitar con la lengua.

Un día, en clase de anatomía, me desesperó tanto que le dije; “tío, te voy a matar”. Si hubiese conocido la sinceridad de mis palabras no me hubiese dedicado una sonrisa.

Ese mismo día al llegar a casa planeé la manera de deshacerme de aquel joven, de aquel chicle, de aquella sensación de asco que me invadía cada vez que mascaba aquella goma, cada vez que hacía “scrabs”. Me tumbé en la cama y pensé. Pensé en los asesinatos de Agatha Christie, pensé en todos los capítulos de CSI que había visto y pensé también en Bones.

Tras tiempo meditando sobre el tema tomé una decisión. Diréis que estoy loco pero os daréis cuenta de que no, ya que un loco no podría idear un plan tan perfecto.

Compré un paquete de chicles en el quiosco de abajo. Preparé una disolución de "dormidina" y alcohol y rocié con la disolución aquellos chicles que había comprado.

Al día siguiente en clase, se sentó a mi lado, como era costumbre. Le ofrecí aquel paquete de chicles. Se lo fue tomando a lo largo de toda la mañana hasta que a última hora comenzó a flaquear. Le acompañé hasta mi casa. Le tumbé en mi cama. Parecía tan bueno, tan frágil y débil. Ahí tumbado, confiando en mi, pensando tal vez que su cansancio y su sueño tan solo se debían a un proceso vírico. No mascaba chicle, no se debía de sentir con fuerzas. Cuando volví de la cocina armado con un cuchillo, dispuesto a acabar con mi tortura, flaqueé. Sin ese “scrabs”, mi odio desaparecía. Sin ese “scrabs” no tenía razones para acabar con su vida. Me quedé mirándolo tal vez horas. No había sido buena idea drogarle. La única parte que odiaba de él no era perceptible mientras dormía. Esperé a que despertase, con la esperanza de que al volver a oír aquel “scrabs” me armaría de valor para matarlo.

Al fin despertó, yo estaba en una esquina, en la penumbra. Me llamó, preguntó por mí un par de veces. Se incorporó en la cama y sacó un chicle. Comencé a oír: Scrabs, scrabs...

Diréis que estoy loco, pero habríais hecho lo mismo que yo. Me lancé encima de él y acabé con su vida de una sola cuchillada en la yugular. No le dio tiempo a reaccionar, posiblemente tampoco le daría tiempo a darse cuenta de que había muerto.

Envolví su cadáver en sábanas y lo llevé al vertedero. Allí nadie lo encontraría nunca. Al volver a casa me tumbé relajado a leer un rato. De repente oí; "Sbrabs", "scrabs", "scrabs"... ¡No podía ser! El sonido se escuchaba cada vez más fuerte....¡SCRABS, SCRABS!... grité para sofocar aquel horripilante sonido, grité todo lo que pude pero cada vez sonaba más fuerte...

Salí de casa para huir de aquella pesadilla y entonces me di cuenta; allí fuera estaba la hermana de él, y mascaba con la boca abierta, mascaba ruidosamente.... "pasa", le dije "¿quieres un chicle?"

Coral Cebrián Garea 2ºBach. B